Nov-2008. 

 

La crisis de las hipotecas ha hecho desarrollarse el método del trueque de viviendas, en el cual los propietarios permutan sus viviendas por otra más barata al no poder hacer frente a la hipoteca. A veces, incluso cambiando de ciudad e incluso en otros países.

¿Qué ventajas tiene esta fórmula respecto al sistema clásico de la compra por un precio determinado?

El intercambio de vivienda posibilita emplear como medio de pago un bien inmueble, sin esperar a hacerlo líquido

Los precios están bajando, pero la compra de una vivienda sigue siendo complicada para muchas familias, básicamente por las dificultades para conseguir financiación ajena debido a la desconfianza de las entidades de crédito.

Una solución puede ser permutar su vivienda por otra (normalmente más modesta) que sí puede pagar.
De esta forma la ventaja es doble. Por un lado, vende su vivienda y, en paralelo y en el mismo momento, adquiere otra. Así evita colocar su vivienda en el mercado y esperar meses y meses para venderla .
Una segunda ventaja se centra en que se mantiene la propiedad de una vivienda (aunque más modesta), y se puede por lo tanto satisfacer sus necesidades de vivienda habitual.

¿A quién interesa esta alternativa a la compra-venta tradicional?

  • Una persona que dispone de una vivienda que no puede pagar.
    Es el caso de quienes compraron una vivienda en la época de bonanza económica pero se encuentran en la actualidad con dificultades para llegar a fin de mes.
    La vivienda viene acompañada de una carga hipotecaria que no siempre se puede asumir. Incluso puede darse el caso de que tenga ya iniciado un procedimiento de ejecución hipotecaria.

  • Quienes sean titulares de una vivienda que, por motivos familiares, se les ha quedado pequeña.
    Es el caso de quienes compraron hace unos años su vivienda y la familia ha ido creciendo (nacimiento de hijos, hijos que se hacen cargo de sus padres mayores...) En este caso, pueden permutar su vivienda por una mayor,.

En definitiva,  la ventaja de este sistema es doble: la de resolver la situación de dos propietarios de forma simultánea, sin tener que ofertar la venta aislada de sus respectivos inmuebles en un mercado bastante complicado. Y sobre todo,  la posibilidad de poder emplear como medio de pago un bien inmueble, sin esperar a venderlo, para pagar la nueva vivienda.