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Nov-2008.
La modalidad de intercambio temporal de
vivienda tiene su mayor campo de aplicación en las vacaciones: alguien desea
pasar unas vacaciones en un determinado destino e intercambia su vivienda
durante un corto periodo de tiempo con otra persona que a su vez disfrutará de
la vivienda de este propietario.
La primera dificultad evidente es la de
conocer a otras personas con las que intercambiar, la segunda dificultad es
depositar en esas personas la confianza de prestarles nuestra vivienda, y la
última como organizar el intercambio.
La mayoría de la gente suele resolver estas dificultades a través de los
portales de internet especializados en este tipo de operaciones:
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Es
necesario inscribirse en alguna de las webs especializadas. En la mayoría de
los casos hay que abonar una cuota anual, que oscila entre 75 euros y 135
euros.
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Elaborar
un pequeño anuncio sobre la vivienda: hay que escoger fotos en las que se
vea parte de la casa, indicar el número de habitaciones, cuántas personas
puede albergar la casa, si habrá niños en el intercambio, etc.
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Incluir
una lista de los destinos que se desea visitar.
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Pinchar
en el país al que se quiere viajar, buscando entre las ofertas de los demás
socios la casa ideal.
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Cuando se
encuentre una casa interesante, hay que entrar en contacto con el
propietario para ponerse de acuerdo y acordar fechas y establecer, aunque
sea en la distancia, algún vínculo de confianza.
- En este tipo de intercambios, suele ser habitual
que el coche forme parte del trato.
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El intercambio de casas para
vacaciones comenzó a funcionar entre profesores europeos en los años
50.
Disfrutaban de muchos meses de ocio y sufragar una estancia tan
larga en cualquier lugar era muy costoso.
Así es que comenzaron a intercambiar sus viviendas.
Esta tendencia se ha consolidado en los años 90, extendiéndose a
todo tipo de personas. |
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Las experiencias aportadas por quienes llevan mucho tiempo
practicando estos intercambios son, en su gran mayoría,
inmejorables, basta dar una vuelta por las páginas especializadas y
los foros dedicados a este tema para comprobarlo.
En ellos apreciamos también que la desconfianza inicial suele
superarse al ser consciente de que también los otros propietarios
nos ceden su vivienda al mismo tiempo, y que todos queremos ser
igual de cuidadosos.
Además de las ventajas económicas del ahorro en la estancia, el
hecho de estar en contacto previamente con las personas a cuya casa
acudiremos, tiene otros alicientes, como el de poder asegurarnos de
que dispondremos de determinados elementos de equipamiento, y así
evitarnos el sobrecargar el equipaje; o asesorarnos de antemano de
las costumbres del lugar de destino, así como los sitios a visitar o
los que debemos evitar.
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Nosotros lo hacemos
más fácil.
En MUNDICASA tenemos gran
cantidad de clientes que han adquirido a través nuestro sus
viviendas de vacaciones en Boiro y en la zona del Barbanza.
Estas viviendas, por desgracia, no son ocupadas por sus
propietarios todo el tiempo que les gustaría; así que algunas están
disponibles buena parte del año.
Puesto que esto mismo sucede a propietarios de otros puntos de
España y de fuera de nuestro país, podemos muy fácilmente coordinar
la disponibilidad de estas viviendas y así permitir un mejor
aprovechamiento y sacarles el mayor partido a las mismas.
Las ventajas son grandes para ambas partes, y, al ser viviendas
vacacionales, suele haber un gran margen de fechas, no siendo
necesario que el intercambio se produzca simultáneamente.
Si ud. tiene una
vivienda de estas características
y desea intercambiar estancia con un propietario de esta zona ( o al
revés),
no dude en ponerse en contacto con nosotros:
le buscaremos la vivienda más indicada
y le pondremos en contacto con sus propietarios;
así de fácil.
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